No hace demasiado que hemos vivido un día muy especial en nuestro calendario: el 29 de febrero. Efectivamente, este día solo se da cada cuatro años... o no. Hay que saber un poco de matemáticas y de física para entender que esta afirmación no es del todo cierta. En nuestro calendario, suele ocurrir que cada cuatro años haya un día extra en el mes de febrero, pero si el 2012 (este año) ha sido bisiesto, también lo fueron el 2008 y el 2004 y... ¿por qué el 2000 no fue bisiesto?
Para explicar esto tenemos que remontarnos a la época de los romanos. Grandes ingenieros pero pésimos matemáticos. Durante la época de Julio Cesar, se creó el calendario Juliano, que es muy parecido al nuestro. Se establecieron unas reglas entre las que destacan dos:
- Un año se compone de 365 días
- Cada cuatro años, se añade un día más para compensar un error de horas en el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol.
Pero este calendario cometía otro error. Suponía que la Tierra tardaba exactamente 365 días y 6 horas en dar una vuelta al Sol. Por eso, cada cuatro años se acumulaba un día (6 horas · 4 años = 24 horas = 1 día) La realidad es que la Tierra tarda exactamente 365 días, 5 horas 48 minutos y 45'16 segundos en dar la Vuelta alrededor del Sol. Esos 11 minutos y pico extras que se contabilizaban hacen que cada 400 años, haya un exceso de 24 horas en nuestro calendario. Es decir, que haya un día que sobre.
Para corregir este error, el Papa Gregorio XIII, mandó a un gran matemático de su época (año 1572) rehacer el calendario de manera que se corrigiese el error y decidir en qué fecha deberíamos estar realmente. Este matemático usó el calendario Juliano como base para el nuevo calendario, pero añadió diez día a la fecha en la que se vivía (del 4 de octubre de 1572 se pasó al 15 de octubre de 1572) y añadió una nueva condición al calendario: "Desde el año 1600 en adelante, cada 400 años, en vez de ser un año bisiesto como debería, sería un año normal" para corregir el desfase que se creaba. A este nuevo calendario se le llamó calendario Gregoriano.
Por eso, cada 400 años, aunque le corresponda ser bisiesto, no lo es. Eso ocurrió el año 2000.
Este cambio de calendario ha dado muchas anécdotas interesantes como que Santa Teresa de Jesús, murió el 4 de octubre de 1572 y no fue enterrada hasta el 15 de octubre. O que Shakespeare y Cervantes murieron en la misma fecha pero no en el mismo día. O que... si quieres conocer más cosas del calendario tendrás que leer este pdf.
Estupendo el blog, felicidades
ResponderEliminarMuy interesantes estas curiosidades. Buen blog. Enhorabuena
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